Las cuentas priorizan el mantenimiento de los servicios públicos, la atención a las personas y una programación de inversiones más selectiva y sostenible. El presupuesto representa una disminución del 4,22% respecto a 2026, principalmente por el menor volumen de inversiones y la ausencia de nuevo endeudamiento, según explicó el concejal de Hacienda, Gerard Solé. Esta reducción no comportará una disminución de la actividad ordinaria municipal ni del nivel de los servicios.
Las ordenanzas municipales para 2027 se mantendrán congeladas y no experimentarán ninguna modificación respecto al ejercicio anterior. El gasto corriente previsto se eleva hasta los 16.881.684,77 euros, un 4,42% más que el año anterior, para hacer frente a la evolución de los costes, las necesidades de personal y los compromisos vinculados a la prestación de los servicios públicos.
Los ámbitos prioritarios incluyen la atención social, la educación y la juventud, la seguridad, el mantenimiento del espacio público, la sostenibilidad ambiental, la cultura, el deporte, el apoyo al tejido asociativo y la dinamización económica. El presupuesto consigna inicialmente 557.389,88 euros para inversiones reales, financiadas con transferencias de capital y recursos propios.
No se prevé la contratación de nuevos préstamos. Los ingresos totales previstos, que ascienden también a 17.850.337,44 euros, provienen mayoritariamente de recursos corrientes, incluyendo impuestos directos (7.657.404,31 euros), tasas y precios públicos (5.465.764,94 euros) y transferencias corrientes (3.829.888,82 euros). Los ingresos corrientes superan los gastos corrientes en 620.537,22 euros.
El presupuesto mantiene la amortización de la deuda existente, con una previsión de 411.262,79 euros, un 24,26% menos que en 2026, y reduce el gasto financiero previsto por intereses y otros costes de los préstamos.




