Los aguaceros han degradado la estructura de rocas que sostiene este tramo del paseo, lo que ha obligado a intervenir para garantizar la seguridad de las personas. Desde finales de agosto, los servicios municipales han monitorizado el estado de la zona, observando el desplazamiento de tierras y el deterioro progresivo, evidenciando la necesidad de actuar para evitar posibles desprendimientos.
La actuación prevista incluye el derribo de los elementos dañados, la reconstrucción del tramo afectado y el refuerzo de la estructura para recuperar la seguridad y la estabilidad. Durante las obras, el tramo permanecerá cerrado al paso de peatones y una parte de la playa Punta d’en Guineu quedará restringida para permitir el paso de maquinaria. Se han habilitado itinerarios alternativos para continuar el recorrido por el litoral.
El coste inicial de la reparación se estima en 50.000 euros. El Ayuntamiento considera que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través del ámbito de Costas y Medio Ambiente, debería asumir este gasto, ya que el consistorio cedió la titularidad del Camí de Ronda al Estado hace dos años para un proyecto de renovación del pavimento que aún no se ha ejecutado. El Ministerio alega que no se ha formalizado la recepción de la titularidad, dificultando la determinación de quién debe asumir el coste de los daños recientes. Ante esta situación, el Ayuntamiento buscará financiación a través de subvenciones estatales para municipios afectados gravemente por las danzas.




