La jornada del jueves comenzó con la práctica totalidad del servicio de Rodalies y Regionales paralizado, especialmente en las líneas que conectan el sur de Catalunya con Barcelona. Mientras Adif asegura que las vías están operativas, Renfe indica que los maquinistas se niegan a trabajar, citando la necesidad de "garantías de seguridad" tras el accidente de Gelida.
“"No es un capricho, necesitamos garantías de seguridad."
La situación ha provocado escenas de incertidumbre en estaciones como la de Reus, que ha estado prácticamente fantasma durante la mañana, con solo una quincena de usuarios a primera hora. Los trenes de las 5:35 y 6:10 horas con destino a Barcelona fueron cancelados. En Tarragona, la estación de buses ha absorbido la afluencia de pasajeros, con vehículos adicionales de la empresa Plana, aunque los usuarios reportaron colas y vehículos más llenos, especialmente en la línea Reus-Tarragona.
“"Renfe no está prestando un servicio que debe dar."
Ante la crisis, la consejera de Territori, Sílvia Paneque, ha encabezado una nueva reunión de seguimiento. La Generalitat ha anunciado que abrirá un expediente a Renfe, considerando "inaceptable" la prolongación de la interrupción. Los sindicatos SEMAF y UGT han negado que se trate de una huelga encubierta, defendiendo que los maquinistas se han presentado en sus puestos de trabajo pero no disponen de trenes para circular, tal como ha confirmado Francisco Cárdenas de UGT.




