La interrupción se inició antes de las siete de la mañana, cuando se informó del fallo en el Centro de Tráfico Centralizado de Adif. Aunque el servicio se recuperó progresivamente hacia las 7:15 horas, la avería se reprodujo poco después, obligando a una nueva suspensión y generando una hora de caos hasta la recuperación parcial a las 8:00 horas.
Esta situación provocó importantes aglomeraciones de viajeros en la estación de alta velocidad del Camp de Tarragona, donde decenas de usuarios esperaban poder subirse a los trenes. En la estación de Reus, los servicios alternativos de autobús hacia Riba-roja d’Ebre (R15) y Vinaixa-Lleida (R14) circularon según lo previsto, pero la incertidumbre generó indignación entre los pasajeros.
Los vecinos de Alforja, por ejemplo, se sienten 'engañados' al no saber si viajar en tren o en autobús hasta Barcelona.
Ante la nueva jornada de colapso, el Govern de Catalunya emitió una recomendación oficial instando a los ciudadanos a optar por el teletrabajo y a minimizar los desplazamientos innecesarios. A pesar del restablecimiento progresivo del servicio, la pérdida de confianza de los viajeros era evidente, con poca afluencia a primera hora en la estación de Tarragona.




