Desde el Palau Episcopal de Tarragona, Planellas, quien ocupa el cargo de arzobispo desde hace más de seis años, ha subrayado que la Iglesia no se identifica con ninguna opción política específica, sino exclusivamente con los valores del Evangelio. Ha defendido la postura del Santo Padre respecto a la guerra, afirmando que el 'no a la guerra' es un principio evangélico que trasciende las ideologías de derechas o izquierdas.
“"La Iglesia no se identifica con ninguna opción política, solo con el Evangelio."
El arzobispo ha manifestado su apoyo a la visión del Papa sobre la guerra, especialmente en el contexto del conflicto con Irán, señalando que la doctrina social de la Iglesia se fundamenta en la dignidad de la persona. Ha criticado que los intereses económicos, como el negocio del petróleo, a menudo prevalezcan sobre el bienestar humano, generando más sufrimiento, especialmente para los cristianos perseguidos en estas regiones.
Sobre la polarización social y política, Planellas ha observado una pérdida de referentes morales a nivel mundial y ha expresado su preocupación por la influencia de ciertos grupos dentro de la Iglesia que fomentan un cristianismo cerrado y alineado con tendencias políticas extremas. Ha recordado la advertencia del Papa contra los extremismos y la necesidad de vigilar aquellas posiciones que puedan ir en contra del Evangelio.
“"En esta guerra, lo que interesa es el negocio. Solo implica más sufrimiento para las personas."
En relación con la inmigración, Planellas ha defendido la regularización extraordinaria de más de medio millón de inmigrantes que prepara el Gobierno, criticando la hipocresía de la sociedad que necesita a los migrantes para la economía sumergida, pero los rechaza. También ha abordado el tema de la eutanasia, expresando su oposición a la sedación terapéutica y subrayando la importancia del acompañamiento y el apoyo a las personas que sufren, sin justificar la interrupción de la vida.




