La FEHT considera que la duplicación del impuesto sobre las estancias en establecimientos es "profundamente desacertada" y no responde a criterios de estimulación económica ni de desestacionalización. El sector turístico de la Costa Daurada y las Terres de l'Ebre también se opone al recargo municipal, ya que cree que genera confusión y desequilibrios competitivos.
“"Esta decisión llega en un momento en que deberíamos ser especialmente competitivos y atractivos como destino. Duplicar la tasa turística es un mensaje claramente disuasorio para los visitantes."
La entidad empresarial denuncia que la aplicación del mismo impuesto en marzo y en agosto penaliza a los visitantes de temporada baja y tendrá un impacto negativo sobre el turismo de proximidad, como las escapadas de fin de semana de los ciudadanos catalanes.
Otro punto de fricción es la destinación del 25% de la recaudación a políticas de vivienda. La FEHT argumenta que el sector turístico no es responsable de la crisis de la vivienda y no debe asumir la financiación de problemáticas estructurales del país.
Finalmente, el empresariado reclama una revisión del funcionamiento del Fondo para el Fomento del Turismo, que recibirá el 75% de la recaudación. Piden más transparencia en la gestión de los recursos y una participación efectiva del sector en la definición de su destino, especialmente para paliar la falta de inversiones en infraestructuras clave.




