Tras dos días de apagón ferroviario que colapsó las carreteras, incluyendo el corte de la AP-7, los representantes sindicales de los maquinistas alcanzaron un acuerdo con Adif, Renfe y la Generalitat. Este pacto establece que el servicio no se reanudará hasta que se complete una "ITV extraordinaria" de toda la infraestructura.
“"Fue responsable, aunque es fundamental que se siga invirtiendo en la red porque estos temporales cada vez serán más habituales con el cambio climático, por lo que el Govern debe empezar a pensar en medidas de contingencia."
Trece convoyes de auscultación, con personal de Adif, Renfe y un representante del sindicato de maquinistas, comenzaron a inspeccionar las líneas, revisando el estado de las vías, los taludes y los elementos próximos. A última hora de la noche del jueves se reabrió la línea R-2 entre Sant Celoni y el Aeroport del Prat, tras 48 horas de interrupción.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, anunció la apertura de un expediente a Renfe por la negativa de los maquinistas a circular, a pesar de que Adif había acreditado la operabilidad de la red. La protesta de los profesionales, impulsada por la rabia tras la muerte de dos compañeros en menos de 48 horas, también refleja el malestar por el traspaso de Rodalies y los problemas de mantenimiento de la red.




