La vía rápida se encuentra completamente interrumpida en dirección sur, en el punto donde se produjo el trágico accidente ferroviario de Gelida. Según ha informado Tráfico, la medida se debe a un "problema sobrevenido en la estructura" que requiere tareas de reparación inmediatas.
El corte ha sido solicitado por el Ministerio de Transportes tras comprobar que la excavación que se está llevando a cabo para llegar a terreno estable afecta directamente parte del carril derecho. El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha activado desvíos obligatorios por la carretera A-2.
“"El horizonte es de quince días para completar la obra, sujeto a las condiciones meteorológicas."
Esta interrupción se produce después de que la AP-7 ya quedara cortada inicialmente por seguridad a raíz del accidente mortal del 20 de enero en Gelida, cuando un muro de contención de la autopista cayó sobre un tren, causando la muerte de un maquinista en prácticas.
Aunque el sábado al mediodía se había reabierto un carril en sentido sur a la altura de Martorell, considerándose seguro, la nueva evaluación técnica ha obligado a cerrar la totalidad de la calzada para poder completar los trabajos de reparación de las estructuras dañadas.




