Esta declaración se produjo durante una sesión de control, en respuesta a la pregunta del portavoz de Comuns Sumar, David Cid Colomer, quien recriminaba a la consellera que la Síndica de Greuges haya abierto una investigación sobre la discriminación territorial en la práctica de trombectomías en Tarragona y Lleida.
Pané insistió en que, si bien el objetivo es la equidad territorial, en ocasiones dispersar los recursos puede ser contraproducente. Argumentó que el plan director del ictus recomienda concentrar las casuísticas para garantizar la calidad del servicio.
“"Si los profesionales tratan pocos casos no tienen la experiencia suficiente para resolver casos complejos. Estamos constantemente monitorizando para ver cuándo podemos dar el salto para extender los tratamientos."
Actualmente, el Hospital Joan XXIII de Tarragona y el Arnau de Vilanova de Lleida solo ofrecen trombectomías de ocho de la mañana a ocho de la tarde. Fuera de este horario, los pacientes de la demarcación de Tarragona con ictus grave son trasladados a centros de Barcelona, como el Hospital de Bellvitge. Según datos del Departament de Salut, uno de cada cuatro pacientes de ictus severo en Tarragona es derivado a la capital catalana.
La consellera detalló que la formación en neuroradiología, necesaria para practicar este tratamiento, requiere haber tratado al menos cien casos acompañado de otro profesional. En Catalunya, se realizan aproximadamente 1.100 casos anuales entre todos los centros, lo que complica el despliegue rápido del servicio 24 horas sin comprometer la calidad.




