La investigación determinó que el conductor cometió conducción temeraria, conducción bajo los efectos del alcohol y exceso de velocidad penalmente punible. Los hechos ocurrieron cuando el vehículo, con dos ocupantes, se salió de la vía, impactó contra un talud y dio varias vueltas de campana en el enlace de la autopista del municipio tarraconense.
El conductor arrojó una tasa de alcoholemia de 1,85 g/l, multiplicando por más de seis el límite permitido, mientras circulaba a más de 200 km/h en una zona urbana limitada a 30 km/h.
El informe policial señala que el hombre arrojó un resultado de 1,85 g/l en la prueba de alcoholemia en sangre, una tasa que multiplicaba por más de seis el límite permitido. Además, el vehículo circulaba a un mínimo de 130 km/h en el momento del impacto, aunque previamente habría superado los 200 km/h en una vía urbana limitada a 30 km/h, de noche y en una curva cerrada.
A raíz del brutal siniestro, el conductor quedó inconsciente y atrapado en el interior del turismo. Fue necesaria la intervención de los Bombers de la Generalitat para excarcelarlo antes de ser trasladado al Hospital Joan XXIII de Tarragona.
El conductor sufrió una herida en la cabeza y la fractura de la mano derecha, mientras que el copiloto resultó con contusiones leves. Las diligencias del caso se han trasladado a los Juzgados del Vendrell.




