El equipo especial de la Brigada Municipal y los técnicos del Patronat Municipal de Turisme son los encargados de desmontar la estructura de arena a partir de las 10 horas del viernes 9 de enero. Esta iniciativa, que celebraba su 26ª edición en la playa de La Pineda, ha sido un éxito rotundo.
El consistorio de Vila-seca ha confirmado que la afluencia de público superó los 250.000 visitantes hasta el pasado 6 de enero, una cifra similar a la registrada el año anterior. Para cuantificar esta asistencia, se utilizó un sistema sensor situado cerca del belén que contabilizaba el paso de gente mediante la señal de sus teléfonos móviles.
“"esta iniciativa sigue siendo un referente del turismo familiar en la Costa Daurada, que atrae visitantes de todas las edades y ofrece una experiencia única que combina arte efímero, tradición y actividades para toda la familia"
A pesar de los desafíos planteados por la climatología durante el periodo de exposición, el belén ha consolidado su presencia gracias a unas nuevas dimensiones que reforzaron su impacto visual. El evento reafirma el compromiso de Vila-seca y La Pineda con el turismo sostenible y el ocio familiar.




