Los trabajos se iniciaron tras detectarse movimientos en la bóveda de piedra a la entrada del túnel por el lado de Bot. Desde el pasado 22 de enero, las dos bocas del túnel fueron cerradas preventivamente para poder llevar a cabo las tareas de reparación.
Las tareas incluyeron la limpieza del arbolado situado sobre la bóveda afectada y la colocación de testigos en las grietas. Tras las reparaciones, la inspección técnica ha confirmado la ausencia de movimientos o deficiencias estructurales que supongan un riesgo para los usuarios.
A pesar de la reapertura, el organismo comarcal continuará realizando un seguimiento periódico del estado del túnel mediante inspecciones regulares. Si es necesario, se impulsarán nuevas actuaciones de refuerzo en la entrada del túnel para garantizar la seguridad de esta infraestructura utilizada por ciclistas y peatones.




