La exposición pone de relieve la faceta menos conocida del artista como fotógrafo, capturando momentos y escenas que influyeron en su producción artística posterior. Las diecinueve imágenes documentan el periodo en que Picasso regresó a la localidad de la Terra Alta.
Esta segunda visita a Horta de Sant Joan, que el pintor consideraba su "patria espiritual", fue fundamental para el desarrollo de su estilo, especialmente en la transición hacia el cubismo.
El Centro Picasso de Horta, dedicado a preservar el legado del artista vinculado a la población, continúa así su labor de difusión de material poco explorado y de alto valor documental.




