Impulsado por Iván Massagué Horta y Úrsula Agut Suàrez, el festival transforma el municipio de Bot, de poco más de 500 habitantes, en un punto de encuentro cinematográfico. La Terra Alta, con su paisaje de secano y piedra, se convierte en el marco donde el festival ha ido construyendo una identidad propia, comparándose a una duna que crece con cada participante.
La profesionalización del sector es uno de los ejes clave de esta edición. El Highland Pro Pitching (3 de agosto) presentará seis propuestas audiovisuales en desarrollo ante un comité profesional, seguido por el Mediterranean Industry Meeting (6 de agosto), un encuentro para fomentar contactos y alianzas. Profesionales como Gorka Lasaosa, Javier García Puerto, Eva Vallès y Ricard Sales participarán en estas sesiones.
El concurso de cortometrajes cuenta este año con un jurado ampliado y reconocido, formado por Carlos Scholz, María Hervás, Gonzalo de Castro, Clara Lago y Ricard Sales, que valorarán las obras de la categoría HighLand Pro. Paralelamente, los vermuts en el Celler Cal Menescal y en el Alberg Lo Molí de Bot ofrecerán espacios de networking informal.
La vocación pedagógica del festival se refuerza con nuevas propuestas formativas, como el Laboratori de no-ficció dirigido por Nerea Crespo y el taller de inteligencia artificial aplicada al cine a cargo de Gorka Lasaosa. Se mantienen talleres consolidados como el de doblaje con Dani Albiac y el de interpretación con Àngels Bassas.
Más de 87 proyecciones llenarán espacios emblemáticos de Bot, como la calle Mayor, la plaza de la iglesia y los viñedos. Se exhibirán obras premiadas como Ángulo muerto (Goya 2026), Montecarlo 67 (Premios Fugaz 2026) y Un buen salvaje (Premio Feroz Cinema Jove 2026). La programación se complementa con música en vivo, catas gastronómicas y espectáculos de circo.
El festival destaca el apoyo indispensable de los viticultores, agricultores, pequeños comercios y vecinos de la Terra Alta, que hacen posible que el cine arraigue en este paisaje rural. Esta décima edición consolida in-FCTA como una cita clave para el cine con identidad, demostrando que la cultura hecha con cuidado y comunidad perdura en el tiempo.




