La Terra Alta gestiona la regularización de 200 migrantes en un proceso clave para la comarca

El Consell Comarcal de la Terra Alta ha atendido a cerca de 200 personas para la regularización, muchas de ellas jóvenes y procedentes de la economía sumergida.

Imagen genérica de manos sosteniendo documentos en un entorno administrativo.
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Imagen genérica de manos sosteniendo documentos en un entorno administrativo.

El Consell Comarcal de la Terra Alta ha gestionado cerca de 200 solicitudes para el proceso extraordinario de regularización de migrantes, un trámite esencial para su integración laboral y social en la comarca.

Desde el lunes hasta el jueves de esta semana, el ente comarcal ha recibido aproximadamente 200 personas interesadas en acogerse al proceso de regularización abierto por el gobierno central. Esta iniciativa es fundamental para la tramitación de los informes de vulnerabilidad de los empadronados en los doce municipios de la Terra Alta, incluyendo Gandesa.
La mayoría de los solicitantes, con edades comprendidas entre los 25 y 35 años, provienen principalmente de Gandesa y Corbera d'Ebre. Predominan las nacionalidades paquistaní y marroquí, seguidas por la colombiana, senegalesa y gambiana. Uno de los desafíos principales que se han detectado es la barrera idiomática, motivo por el cual muchos acuden acompañados por personas que les ayudan con la comunicación.

"La mayoría de ellos vienen de Gandesa y Corbera d'Ebre y son jóvenes de entre 25 y 35 años, aunque también hay gente de hasta 40. Buena parte son paquistaníes y marroquíes -por este orden-, seguidos de colombianos, senegaleses y gambianos. El problema más grande es el del idioma. Por eso algunos vienen acompañados de gente que sí lo conoce."

un portavoz del Consell Comarcal
El Consell Comarcal cuenta con una técnica de inmigración, fruto de contratos-programa, que se ha coordinado estrechamente con los servicios sociales. Esta área ha expresado sorpresa por el elevado número de migrantes que se encontraban fuera del sistema, sugiriendo que muchos de ellos trabajaban en la economía sumergida. Aunque los primeros días el proceso fue un poco caótico, se ha logrado organizar la gestión dentro de las posibilidades del ente.

"Los que vienen aquí lo hacen porque quieren trabajar. Ante los discursos de odio por parte de algunos partidos, el caso es que su trabajo ayuda a consolidar el sector primario. Y como sociedad nos interesa que coticen a la Seguridad Social porque, al fin y al cabo, no quieren aprovecharse del sistema sino hacer su aportación."

un portavoz del Consell Comarcal
La labor de estos migrantes es vista como un apoyo fundamental para el sector primario de la comarca, y su regularización se considera beneficiosa para la sociedad en general, ya que permitirá su cotización a la Seguridad Social y su plena integración económica.