La medida surge tras el rechazo del pleno a la propuesta económica del equipo de gobierno, compuesto por ERC y PSC. La oposición, formada por Junts per Tàrrega y la CUP, bloqueó las cuentas con 11 votos en contra. La alcaldesa busca ahora desbloquear la gestión municipal mediante este mecanismo legal.
“"Tenemos dos opciones. Por un lado, paralizar la ciudad y quedarnos con presupuestos prorrogados. O, por otro lado, convocar un pleno extraordinario y vincular el presupuesto a una cuestión de confianza para poder seguir trabajando. Es arriesgado pero creemos que es lo mejor para la ciudad."
El presupuesto planteado para 2026 alcanza los 24,3 millones de euros, una cifra récord para el municipio. El plan incluye 3,8 millones en inversiones para infraestructuras y más de medio millón de euros destinados a subvenciones para entidades sociales y centros educativos.
Si la alcaldesa no supera la votación nominal del miércoles, la oposición tendrá un mes para presentar una moción de censura. De no prosperar ninguna alternativa, el presupuesto y el cargo de Alba Pijuan quedarán automáticamente aprobados según la normativa vigente.




