La medida es una respuesta al voto negativo de Junts y la CUP, que dejó al gobierno en minoría de ERC y PSC sin apoyos suficientes. Las cuentas, que alcanzan los 24,3 millones de euros, son las más cuantiosas de la historia de la localidad del Urgell y priorizan servicios básicos y vivienda.
“"Creemos que es una buena propuesta de presupuesto. Es la única vía para continuar trabajando por la ciudad y los vecinos y evitar el parón municipal."
Si la alcaldesa no supera la votación, se abrirá un plazo de un mes para que la oposición presente una moción de censura con un candidato alternativo. De no producirse este movimiento, el presupuesto y la plantilla municipal quedarán aprobados de forma automática por imperativo legal.




