El alcalde, Joan Barrera, se ha mostrado "muy satisfecho" por la cesión, destacando que la ciudad dispondrá finalmente de un equipamiento "muy necesario" y que se cumple uno de sus compromisos principales.
La residencia, que será de titularidad pública y gestionada directamente por la Generalitat, tendrá una superficie construida de 10.000 m2. Incluirá zonas residenciales, apartamentos, servicios comunes y un Centro de Día.
Contará con 90 plazas distribuidas en 5 unidades de convivencia, cada una con 18 habitaciones. Habrá 30 habitaciones dobles (60 camas) y 30 individuales (30 camas). Además, dispondrá de un nuevo Centro de Día de 40 plazas, que se sumarán a las 30 existentes en el Hospital, y 12 apartamentos tutelados.
El presupuesto total asciende a 17,2 millones de euros, que serán asumidos íntegramente por el Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat, ya que la residencia será de su propiedad.
Esta cesión pone fin a un proceso de trabajo de tres años que comenzó con la elección del terreno, la contratación de un anteproyecto, la presentación pública de la propuesta consensuada con la Plataforma Pro Residència y asociaciones de mayores en diciembre de 2023, el pacto con la Generalitat sobre las condiciones técnicas y, finalmente, el encargo del proyecto ejecutivo.




