La FiraTàrrega registró ayer un éxito rotundo de público, con todos los escenarios a rebosar. Las colas para acceder a los espectáculos llegaron a ser de una hora, demostrando el enorme interés por las artes escénicas.
El ambiente general fue de respeto y ganas de disfrutar, a pesar de la gran afluencia de personas. Además del público general, numerosos programadores aprovecharon el certamen para descubrir nuevas propuestas y cerrar contratos de gira, confirmando el impacto profesional del evento.
Escenarios emblemáticos como el Reguer, la plaça de les Nacions, la plaça Major y el recinto de las piscinas municipales fueron testigos de la vitalidad del teatro en la calle.
El espectáculo aborda el Alzheimer a través de acrobacias poéticas, con cinco acróbatas que investigan la relación con un espacio compartido y un objeto común.
Entre las propuestas destacadas, el espectáculo Entre bous i vaques de la compañía La Côte Folle recibió grandes aplausos por su tratamiento poético del Alzheimer. La pieza contó con la colaboración de cinco mujeres mayores, incluida la presidenta de la Associació d’Alzheimer de Tàrrega.
La danza contemporánea tuvo su espacio con Aleta de la Cia. Marc Fernández, un homenaje a la tradición de los castells que llenó la plaça Major. En la plaça de les Nacions, The Ultimate Player's Handbook de Company Chameleon / Cia. Clémentine & Lisard combinó danza, música y humor con una alta interacción con el público.
En clave más íntima, el solo de clown Rose Bif de Sarah Anglada ofreció momentos de risas. El viernes por la noche, la Escola d’Art Ondara celebró su 250 aniversario con una performance reivindicativa protagonizada por ratas de madera tuneadas por alumnos y artistas vinculados al centro.




