La jornada deportiva contó con el apoyo de treinta voluntarios. Los senderistas partieron de la capital de l'Urgell para recorrer los senderos situados entre la ciudad y El Talladell, disfrutando del paisaje local.
“"Los participantes podían elegir entre dos recorridos, de 8,5 kilómetros –muy familiar y agradable– y de 17,5 km –más exigente."
Uno de los atractivos principales fue el desayuno popular de longaniza a la brasa. Todos los participantes fueron obsequiados con un frontal con linterna al finalizar la actividad.




