Recta final de las balsas del Canal de Urgell: finalización antes del verano

Las obras de Castellserà, Juneda y Penelles están a punto de concluir, mejorando la eficiencia hidráulica y preparándose para la próxima campaña.

Imagen genérica de las obras de construcción de grandes balsas de agua en un paisaje rural catalán.
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Imagen genérica de las obras de construcción de grandes balsas de agua en un paisaje rural catalán.

Las obras de construcción de las balsas de Castellserà (Urgell), Juneda (Garrigues) y Penelles (Noguera), parte del proyecto de modernización del Canal de Urgell, se encuentran en su fase final, con previsión de concluir antes de que finalice el verano.

Según ha detallado el jefe de Modernización de los Regantes de los Canales de Urgell, Pere Bailón, una vez finalizadas las construcciones se iniciará el plan de llenado. Posteriormente, se llevarán a cabo los trámites administrativos con la Agencia Catalana de l'Aigua (ACA) para ponerlas operativas de cara a la próxima campaña de riego.
Estas infraestructuras están diseñadas para alimentar sectores de riego una vez el canal de Urgell esté completamente modernizado. Mientras tanto, las nuevas balsas contribuirán a mejorar la eficiencia hidráulica del sistema existente. Las obras también han incluido el revestimiento de varios kilómetros del canal, trabajos que ya se han dado por finalizados.
La balsa de Castellserà es la más grande, con una capacidad de 450.000 metros cúbicos, seguida por la de Juneda con 350.000 metros cúbicos, y la de Penelles con 130.000 metros cúbicos. Mientras que las infraestructuras de Urgell y Noguera están casi terminadas, a la espera de mejoras en los accesos y vallas, los esfuerzos se centran ahora en la de Garrigues, donde resta por instalar la lámina de impermeabilización.
El plan de llenado, que se realizará antes de septiembre y tendrá una duración aproximada de un mes, es el siguiente paso para garantizar la seguridad de las estructuras. Una vez completado, se podrán iniciar los trámites con la ACA para la clasificación de presas, seguridad y planes de autoprotección, con el objetivo de que las tres balsas estén operativas la próxima campaña.
Las balsas forman parte del proyecto global de modernización del Canal de Urgell. Su uso final será alimentar sectores de riego ya modernizados. Según Bailón, cada balsa tendrá dos espacios: uno de reserva para posibles roturas del canal y otro para gestionar desajustes entre la entrada y la salida de agua.
Actualmente, y con el canal aún sin modernizar, las balsas servirán para mejorar la eficiencia hidráulica. Están ubicadas estratégicamente junto a altos hidráulicos, permitiendo almacenar el agua sobrante y devolverla cuando sea necesaria, evitando así pérdidas.
Estas tres son las primeras de las 44 balsas previstas en el proyecto de modernización. Su construcción se ha iniciado por su ubicación estratégica, ya que serán funcionales incluso antes de que se complete toda la modernización del canal, sirviendo para almacenar agua cuando la acequia vaya sobrada y devolverla cuando esté seca.