La iniciativa nace con la voluntad de preservar el valor histórico de unos espacios que han sido clave para entender la evolución social de la capital del Alt Urgell. La investigación, liderada por Amadeu Gallart, Lluís Salses y Javier Galindo, ha analizado la actividad comercial desde el año 1860.
“"Propusimos que se hiciera según dos criterios objetivos: estar en plena actividad y la representatividad histórica."
El trabajo ha permitido identificar cerca de 400 biografías de comerciantes a través de las matrículas industriales registradas entre 1860 y 1980. Según los autores, el estudio refleja cómo el comercio era antiguamente el centro de la vida familiar.




