El tribunal ha desestimado el recurso presentado por la defensa del condenado, manteniendo así la sentencia dictada previamente por la Audiencia de Lleida. La defensa argumentaba que no se había acreditado la autoría de la agresión, ya que el ADN del acusado no se encontró en la ropa de la víctima.
Sin embargo, el TSJC confirmó la validez de las pruebas testificales. La sentencia destaca que la víctima señaló al agresor al guardia de seguridad del local justo después del apuñalamiento en el baño del pub de Tàrrega. El vigilante corroboró que el individuo señalado portaba un cuchillo en la mano.
Además, una camarera del local facilitó a los Mossos d'Esquadra una fotografía del autor de los hechos, localizada en Instagram gracias a la descripción aportada por el agredido. Esta prueba fue fundamental para confirmar la identidad del condenado.
La pena confirmada, impuesta originalmente en marzo del año pasado, incluye siete años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa y tres años y tres meses adicionales por robo con violencia e intimidación. A consecuencia de la agresión en el abdomen, la víctima sufrió graves daños en el hígado y requirió un trasplante de órgano meses después.
El tribunal también condenó al agresor al pago de una indemnización de 85.366 euros a la víctima. La sentencia actualmente no es firme y puede recurrirse ante el Tribunal Supremo.




