La actividad, organizada por el gòTIC Ajuntament de Tàrrega y el Pla Educatiu d’Entorn, está conducida por el educador social digital Ramon Oromí. El objetivo principal es fomentar el diálogo y los consensos familiares para el uso cotidiano de la tecnología, evitando decisiones arbitrarias y apostando por la negociación compartida.
“"No deja de ser un espacio de aprendizaje donde reforzamos competencias como la negociación, la mediación y la resolución de conflictos."
El plan digital familiar se estructura en torno a cuatro ámbitos clave: la temporalidad, los espacios, los contenidos y las relaciones. En cuanto a la temporalidad, se define cuándo y cuánto tiempo se utilizan las pantallas, diferenciando entre el curso escolar y las vacaciones.
Oromí recordó las recomendaciones de evitar la exposición digital de 0 a 6 años, excepto usos compartidos con valor educativo. A partir de esa edad, el uso debe ser progresivo y siempre acompañado hasta los 12 años. También se insistió en la importancia de usar los dispositivos en zonas comunes del hogar, no en espacios de intimidad, y supervisar con quién interactúan los menores.
“"Con estas normas también lo preparamos para ser un buen ciudadano digital, respetuoso y consciente de los valores que transmite."
Los talleres, que comenzaron con una asistencia de más de veinte familias, continuarán durante el mes de febrero. La segunda parte se centrará en las herramientas de supervisión y control parental, así como en modelos de contrato digital familiar, especialmente útiles durante la adolescencia para gestionar responsabilidades y consecuencias.




