La movilización comenzó a las 12:00 h en la plaza de España. Las asistentes recorrieron la avenida de Josep Tarradellas, el Eix Macià y la ronda de Zamenhof, finalizando en la plaza de les Dones del Tèxtil. Durante el trayecto se leyeron manifiestos que vinculan el feminismo con la defensa de la educación, la sanidad pública y la vivienda.
“"El 8M es cada día porque hay tanta desigualdad y peligro que hace falta. Estamos volviendo atrás."
El ascenso de la extrema derecha centró gran parte de las críticas. Participantes como Júlia Membrives y Aïda Guidus destacaron la necesidad de educar a las nuevas generaciones para evitar retrocesos. La protesta también reclamó la libertad de Palestina y denunció la complicidad europea con Israel.




