El Ayuntamiento de Vacarisses anunció el domingo por la noche el cierre temporal de su piscina municipal debido a la detección de “contaminación fecal”. La medida, motivada por razones sanitarias, implica que el equipamiento deportivo y de ocio permanecerá cerrado durante todo el lunes, día 3 de agosto. Se ha activado el protocolo de limpieza, desinfección y control de calidad del agua para garantizar la seguridad de los usuarios.
Este acto incívico ha impedido a los ciudadanos de Vacarisses disfrutar de la piscina en plena ola de calor. El Ayuntamiento lamenta que esta práctica perjudica al resto de usuarios y genera un coste adicional para las arcas municipales.
A pocos kilómetros, en Olesa de Montserrat, la piscina municipal grande también se vio obligada a cerrar el sábado, 1 de agosto, por el hallazgo de restos fecales. El vaso fue desalojado inmediatamente y se activó el protocolo correspondiente. Como consecuencia, el domingo solo se pudo hacer uso de la piscina pequeña y la zona de césped.
El consistorio de Olesa de Montserrat ha condenado este acto de incivismo, que interrumpe el servicio y supone un coste importante de tiempo y recursos públicos. El Ayuntamiento ha anunciado que investigará los hechos para identificar a los responsables y tomar las medidas oportunas.
Este verano se ha detectado un resurgimiento de esta “moda” de lanzar excrementos a las piscinas públicas, afectando a diversos municipios y privando a los ciudadanos de poder refrescarse, además de generar costes imprevistos para la limpieza y desinfección.




