La investigación comenzó cuando los agentes geolocalizaron varios dispositivos robados en un mismo inmueble situado en la avenida Catalunya de Rubí. Según fuentes policiales, los sospechosos habrían iniciado su actividad delictiva el 1 de marzo de 2025, convirtiendo su domicilio en el almacén central de los aparatos.
El modus operandi de la pareja consistía en desplazarse a municipios como Salt, Mataró, Igualada, Lleida o Tarragona utilizando vehículos de alquiler. Las víctimas eran principalmente chicas jóvenes a quienes hurtaban terminales de alta gama en descuidos o mediante tirones.
En el registro del domicilio, la policía halló documentación falsa, dinero en efectivo y una libreta con anotaciones sobre precios de terminales y fechas de festividades locales. Los detenidos, con 23 antecedentes, pasaron a disposición del Juzgado de Rubí el 3 de marzo.




