El futuro de la caseta de Can Vernet, en Sant Cugat, en manos del juez

El Ayuntamiento de Sant Cugat inició el procedimiento para derribar la edificación, pero la ejecución depende de una resolución judicial.

Imagen genérica de una caseta abandonada con tejado de fibrocemento en una zona verde urbana
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Imagen genérica de una caseta abandonada con tejado de fibrocemento en una zona verde urbana

La situación de la caseta de Can Vernet en Sant Cugat del Vallès, que generó alarma el pasado septiembre, se encuentra ahora bajo decisión judicial, deteniendo el proceso de derribo iniciado por el Ayuntamiento.

El destino de la pequeña edificación situada junto al puente de Can Vernet, en Sant Cugat del Vallès, permanece incierto mientras se espera una resolución judicial. Esta caseta fue objeto de preocupación vecinal el pasado septiembre, a raíz de un incidente donde un hombre fotografió a menores cerca de la zona.
Aunque el Ayuntamiento de Sant Cugat inició los trámites para recuperar este espacio público y proceder a su derribo, la ejecución de esta medida está supeditada a la decisión del juez. El pleno municipal de octubre de 2025 ratificó un decreto de alcaldía que ordenaba la recuperación administrativa de esta zona verde, donde la edificación de unos 20 metros cuadrados se utiliza como vivienda sin autorización.
El consistorio requirió a los ocupantes que desalojaran la caseta y previó su posterior derribo. Sin embargo, para poder llevar a cabo el desalojo, es indispensable una autorización judicial de entrada. El caso se puso en manos del juez a finales de 2025 y, hasta ahora, no se ha emitido ninguna resolución.

Creemos que el estado de la caseta y de la persona que vive allí genera inseguridad, tanto para los vecinos como para el parque e incluso para él mismo.

Una residente de la calle de la Mina ha expresado la inquietud persistente de los vecinos, ya que la situación no se ha resuelto. La preocupación se centra tanto en el estado de la construcción como en la situación de la persona que reside allí. Según el decreto municipal, la caseta, de 20 metros cuadrados, estaba ocupada por dos personas sin permiso y presenta deficiencias estructurales, incluyendo una cubierta de fibrocemento con posible presencia de amianto. Además, se encuentra en una zona potencialmente inundable según el mapa de Protección Civil.
El decreto también establece que los Servicios Sociales realicen un seguimiento de las personas que ocupan la caseta y, si es necesario, les proporcionen una solución habitacional de acuerdo con el reglamento de la mesa de emergencia. Una vez se produzca el desalojo, los servicios municipales retirarán el amianto con una empresa autorizada y procederán al derribo de la edificación, devolviendo el espacio a su estado original.