El legado de las chimeneas: de motor industrial a icono artístico de Sabadell

La ciudad mantiene 45 estructuras históricas catalogadas que narran el pasado textil y sirven de inspiración artística.

Imagen genérica de una antigua chimenea industrial de ladrillo protegida como monumento urbano.
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Imagen genérica de una antigua chimenea industrial de ladrillo protegida como monumento urbano.

La ciudad de Sabadell conserva actualmente 45 chimeneas industriales protegidas, elementos que han pasado de evacuar humos de calderas de vapor a convertirse en monumentos artísticos del Vallès Occidental.

Estas torres de ladrillo, diseñadas por ingenieros como Narcís Nunell o Arnau Izard, definieron el horizonte de la ciudad durante la revolución industrial. La estructura más elevada, perteneciente a Grau SA, alcanza los 52,47 metros, mientras que la del Vapor Codina destaca por ser la más veterana, construida originalmente en 1880.
El valor de estas piezas trasciende lo arquitectónico para entrar en el terreno del arte. Iniciativas como la exposición Ara, Sabadell permitieron que artistas de la talla de Javier Mariscal o Ràfols Casamada reinterpretaran este símbolo local, convirtiendo las chimeneas en objetos de vanguardia y memoria histórica.