El linaje Castellarnau refuerza sus vínculos pallareses en un encuentro en Sabadell

Un centenar de descendientes de la histórica familia se reunieron en la Torre Castellarnau para celebrar su herencia y la publicación de un nuevo libro.

Imagen genérica de un podio con un micrófono en una sala de presentaciones o biblioteca.
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Imagen genérica de un podio con un micrófono en una sala de presentaciones o biblioteca.

Un centenar de miembros de la familia Castellarnau, con profundas raíces en el Pallars, se congregaron el domingo en la Torre Castellarnau de Sabadell para una jornada de reencuentro y memoria histórica.

El encuentro tuvo lugar en un espacio emblemático que, a pesar de estar ubicado en el Vallès Occidental, simboliza la expansión de este linaje originario de las montañas pallaresas. El evento sirvió no solo como punto de reunión personal, sino también como un ejercicio de recuperación de la memoria histórica familiar.
La Torre Castellarnau, que antiguamente formaba parte del término de Terrassa y hoy en día da nombre a una urbanización y acoge un restaurante, fue el escenario donde descendientes llegados de lugares tan lejanos como Tenerife o Argentina pudieron conectar con las ramas que aún mantienen un vínculo directo con las casas solariegas del Pirineo.
La jornada contó con una amplia representación de familias descendientes de las históricas casas del Pallars y el Alt Urgell, que fueron centros de poder y sociedad en la zona durante siglos. Entre los asistentes había representantes de diversas casas como Casa el Coix d'Alins, Casa Nasi y Casa Cerdà d’Àreu, Casa Riart d'Esterri d’Àneu, Casa Roya d'Espot, el Mas de Sarroca de Buseu (Baix Pallars), Casa Coll de Perves (la Alta Ribagorça), Casa Lobató de Gessa (Aran) y Casa Serni de Castellciutat (el Alt Urgell).
Uno de los momentos más destacados fue el anuncio de la publicación del libro Magnats del Pirineu (Bresca Editorial, 2026). El autor, un historiador de Terrassa, ha dedicado quince años a investigar la trayectoria de este linaje, documentado desde la Edad Media. La obra, presentada por el editor, explora el papel fundamental que la familia tuvo en la configuración social y territorial de las comarcas de montaña, extendiendo su influencia desde la Vall Ferrera hacia Andorra, la Cerdanya y el Solsonès, y proyectándose hasta el Tarragonès o el Empordà.