La decisión implica que la infraestructura, que anteriormente figuraba como parada estratégica para la movilidad de la ciudad y del conjunto del Vallès, no dispondrá de andenes ni acceso para viajeros. Quedará destinada a funciones internas del servicio ferroviario, como el estacionamiento o la regulación de trenes.
Este cambio ha generado una fuerte reacción en el Ayuntamiento de Terrassa, ya que el alcalde, Jordi Ballart, ha expresado su sorpresa e indignación debido a que el consistorio se enteró de la modificación “consultando el documento por internet” sin recibir ninguna comunicación oficial previa.
“"La única diferencia es que si no eres del partido que gobierna tienes la libertad de salir públicamente y explicar las cosas que crees que deben explicarse de la manera más objetiva posible"
Ballart recordó que la estación de Terrassa Oest es una reivindicación histórica. El proyecto había avanzado con la publicación del estudio informativo en 2021 e, incluso, en 2023 la entonces ministra de Transportes aseguró que estaría terminada en 2025. Ante este agravio, el gobierno municipal reclama explicaciones urgentes al Ministerio de Transportes y exige la rectificación del plan.




