El PSC hizo pública su posición después de que el gobierno municipal de Sant Cugat presentara un informe donde no se oponía a la posible integración territorial. Los socialistas señalan que las quejas de la Plataforma Bellaterra és Sant Cugat sobre la falta de mantenimiento son totalmente aplicables a barrios santcugatenses como Les Planes o La Floresta.
Es una incoherencia que solo se entiende en clave electoralista.
Según el comunicado emitido por el partido, la incorporación de Bellaterra no aportaría ningún beneficio a Sant Cugat, sino que ampliaría un término municipal ya de por sí extenso y disperso. Bellaterra tiene una superficie aproximada de 2,7 kilómetros cuadrados y entre 20 y 25 kilómetros de aceras que requerirían atención.
El PSC advierte que los servicios urbanos actuales de Sant Cugat ya están desbordados y que añadir este nuevo ámbito "perjudicaría a los barrios de Sant Cugat". Además, el partido pone en duda la viabilidad económica de la anexión, ya que Bellaterra es principalmente residencial y no dispone de actividad industrial o terciaria que pueda actuar como motor económico.




