Después de un viaje revelador a Nueva York que cambió su perspectiva profesional, González, antiguo estudiante de artes escénicas en el Ferran Casablancas, decidió perseguir su sueño en el mundo del espectáculo teatral. Su perseverancia lo llevó a audicionar y, finalmente, a obtener un rol destacado en esta producción.
“"Es un éxito increíble, estoy muy contento y muy feliz."
El camino hasta este punto no ha sido sencillo, especialmente por emigrar a los Estados Unidos siendo aún menor de edad y con un visado de estudiante. A pesar del choque cultural inicial, González ha contado con el apoyo incondicional de su familia y de sus compañeros de residencia en la AMDA (American Musical and Dramatic Academy).
La obra Aguardiente, que se centra en la creación de un espectáculo y la preparación de los actores con un enfoque humano, ha permitido a González destacar. Según explica, el director escribió una nueva canción inspirada en él, un hecho que considera un gran honor desde el primer día de ensayo.
“"El show reivindica las raíces de uno mismo, el ser honesto con uno mismo."
González subraya las grandes diferencias entre la cultura del espectáculo en los Estados Unidos y en España. En Broadway, la industria pone un gran énfasis en la práctica y la preparación para el mundo laboral desde el primer momento, con una mayor oferta de musicales y oportunidades. Además, destaca la diferencia salarial, donde un artista puede cobrar un mínimo de 2.600 dólares semanales, una cantidad que supera el salario mensual en España.




