Cierra Marfil, perfumería histórica de Terrassa, tras 85 años

Las hermanas Llonch se jubilan y bajan la persiana del establecimiento abierto en 1941, nacido del sueño de un químico de Terrassa.

Imagen genérica de una perfumería tradicional en el centro de Terrassa.
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Imagen genérica de una perfumería tradicional en el centro de Terrassa.

La histórica perfumería Marfil de Terrassa cerrará definitivamente sus puertas el próximo 30 de junio, después de 85 años de actividad ininterrumpida en el centro de la ciudad.

El establecimiento, ubicado en la calle dels Gavatxons, ha sido un referente comercial en Terrassa desde su fundación en 1941. Inicialmente, Marfil nació de la visión de Miquel Massanès, un emprendedor local con conocimientos de química, que soñó con crear su propia fábrica de cremas y perfumes. Aunque no pudo materializar la fábrica, abrió la tienda, donde elaboraba los productos en el sótano y los vendía a granel.
Tras la muerte de Massanès, la perfumería fue gestionada por su esposa y su hija, Anna Maria, madre de las actuales propietarias, Mireia y Núria Llonch. Las hermanas, a pesar de no haber estudiado la misma profesión (una es bióloga y la otra traductora), asumieron el legado familiar, viviendo prácticamente dentro del negocio y atendiendo a la clientela con dedicación.
El éxito de Marfil permitió la apertura de hasta cuatro establecimientos en la ciudad, aunque dos de las tiendas posteriores tuvieron que cerrar. Las propietarias destacan la fidelización de la clientela como una de las claves de su éxito, basado en un trato cercano: "Nosotros no despachamos, sino que vendemos, atendemos, escuchamos y aconsejamos", explica Núria Llonch.
En las semanas previas al cierre, las hermanas Llonch han comunicado personalmente la noticia a sus clientas más fieles, generando emoción e incluso alguna broma sobre la pérdida de un comercio emblemático. Una vez bajen la persiana, el primer plan es disfrutar de unas merecidas vacaciones de verano y Navidad sin tener que trabajar.