La nueva valla, que rodea completamente la vía férrea, tiene como objetivo principal evitar el acceso de peatones a las vías. Esta actuación responde a una petición reiterada de los residentes del barrio, especialmente por la proximidad de un punto sensible a la Escola de Can Llong y al Institut Arraona.
Según ha informado el consistorio, la instalación se ha llevado a cabo a ambos lados de la línea ferroviaria. El tramo afectado comprende desde la calle de Budapest hasta la plaza de Lisboa, y desde este punto hasta la C-58C. Las obras, que comenzaron el pasado mes de marzo, han abarcado un recorrido total de 1.241 metros.
La inversión total para la realización de esta obra ha sido de casi 580.000 euros, una cifra que refleja la importancia de la seguridad para la administración local y los ciudadanos.




