El caso de la fábrica FADAIC en Ripollet es paradigmático. Tras la muerte de la propietaria, Manuela Marimon, el 16 de julio de 2019, sin descendencia, y el rechazo del Hospital Sant Joan de Déu a la herencia, la Generalitat fue declarada heredera universal en 2023. La fábrica saldrá a subasta el próximo 25 de febrero con un precio de salida de 228.306 euros.
“"La Generalitat heredará los bienes de estas personas siempre y cuando no aparezcan familiares de hasta el cuarto grado de consanguinidad, es decir, hasta tíos o primos hermanos."
Jonatan Ferreras subraya que la Generalitat no se queda con ningún bien. Los inmuebles (actualmente 259) se destinan a pisos de protección a través de la Agencia de l’Habitatge de Catalunya o se subastan, destinando el líquido neto a fines asistenciales, sociales o culturales, supervisado por la Junta de Herencias.
Un ejemplo de herencia testada con fines sociales fue la de Joan Riera i Gubau, empresario de Santa Coloma de Farners que dejó 42 millones de dólares a la Generalitat en 1997 para financiar becas de inglés para jóvenes de la comarca de la Selva. Desde 2006, su fundación ha concedido 1.585 becas.




