El dispositivo de emergencia, que cuenta con 56 dotaciones terrestres y 12 medios aéreos, se ha centrado en la protección de las personas. Según han indicado los responsables del operativo, la prioridad absoluta es agrupar a los residentes en lugares seguros, ya que la rápida evolución del fuego ha reducido el margen de maniobra para realizar desalojos con garantías.
El fuego, que se originó hacia las 14.21 horas en un campo de cultivo cercano al polígono Mas d'en Cisa, ha afectado ya decenas de hectáreas, mayoritariamente forestales. Las autoridades han emitido un aviso a través del sistema ES-Alert para solicitar el confinamiento de los vecinos de zonas como el Farell, Can Gurri, Sant Sebastià de Montmajor, el Balcó de Sant Llorenç, Sant Feliu del Racó, el norte de Castellar del Vallès y Can Vinyals.
Los equipos de extinción trabajan para anclar el fuego a pistas forestales mientras el viento y la orografía complican las tareas. El incendio, que presenta un potencial de afectación elevado, se mantiene como una de las emergencias que más preocupa a los servicios de extinción en todo el territorio catalán.




