María Cruells: 85 años de activismo y voluntariado en Sabadell

Una vecina de Sabadell repasa su vida dedicada a la gestión de empresas, el cuidado familiar y un intenso voluntariado.

Imagen genérica de una mujer mayor activa participando en actividades comunitarias.
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Imagen genérica de una mujer mayor activa participando en actividades comunitarias.

Con 85 años, María Cruells sigue activa en Sabadell, siendo un ejemplo de compromiso cívico y vitalidad a través de su voluntariado y la promoción de actividades para la tercera edad.

La dedicación a la comunidad ha marcado la trayectoria vital de María Cruells, vecina de Sabadell desde los 30 años y originaria de Sentmenat. Su implicación proviene de una larga experiencia en la gestión, iniciada muy joven en una empresa textil. "Trabajé desde los 13 en una fábrica del sector del tejido, pero, casi por accidente, pasé a ser la encargada al cabo de unos años. Desde entonces he visto que me gusta gestionar asuntos y siempre me he implicado", explica Cruells.
Tras una década en Sentmenat, se trasladó a Sabadell, donde dedicó tiempo a su familia. Posteriormente, entre los 40 y los 60 años, se dedicó al cuidado de niños y niñas en numerosas familias. Desde su jubilación, a los 60 años, su energía se ha canalizado hacia el voluntariado, una pasión que la mantiene constantemente ocupada. "No tengo tiempo desde hace muchos años. Mi marido me decía que cada tarde estaba solo en casa, pero es lo que me gustaba hacer y no he parado desde entonces", comenta.
Cruells ha sido una figura clave en diversas iniciativas locales. Fue impulsora de la apertura de la piscina de l’Olimpia, una de las impulsoras del centro cívico del barrio de la Concordia (inaugurado en 2002) y participó activamente en la Asociación de Vecinos de esta zona. También organizó numerosos viajes para compañeros del centro cívico a países como Rusia, Suiza o la República Checa, experiencias que guarda "un recuerdo único".
Actualmente, forma parte del Consejo de la Tercera Edad de Sabadell, desde donde continúa promoviendo actividades y salidas. Aunque ya no organiza viajes al extranjero, mantiene una "energía intacta" a sus 85 años, demostrándolo con su actividad de natación recurrente. "¡La gente mayor tenemos muchas cosas que explicar y no se pueden perder!", concluye con entusiasmo.