El caos en Rodalies se inició a primera hora de la mañana del lunes 26 de enero, a pesar de que la información de la noche anterior apuntaba a una circulación normal. Entre las seis y las ocho, se registraron dos cortes que detuvieron los convoyes por una incidencia en el Centro de Tráfico Centralizado de Adif.
“"Es como si en Barcelona todos los semáforos se ponen en rojo, paras la circulación para que haya seguridad."
Aunque la actividad se reanudó poco antes de las nueve con demoras, la situación volvió a empeorar rápidamente. A las nueve y cuarto, el servicio se interrumpió de nuevo, dejando usuarios en el andén en estaciones clave como Plaça d'Espanya y Sabadell Centre.
El portavoz de Renfe, Antonio Carmona, argumentó que la parada se produce por seguridad cuando hay un fallo en el centro de control que Adif tiene en la Estació de França. Pidió disculpas a los pasajeros y garantizó “trabajo, trabajo y trabajo” por parte de los equipos. Muchos usuarios optaron por utilizar los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) como alternativa para evitar contratiempos.




