La actuación, que suma 584 hidrantes en la ciudad, busca incrementar la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia ante posibles episodios de fuego. La inversión ha sido de 91.529,32 euros, distribuida en dos lotes de diez unidades cada uno.
Los nuevos hidrantes, de tipo soterrado, se han ubicado en áreas con déficit de cobertura, especialmente en entornos forestales y áreas residenciales cercanas al bosque. El proyecto también ha priorizado asegurar que el agua llegue con la presión necesaria a cada punto.
“"Facilitar al máximo la labor de los bomberos es clave para el control de los incendios. Que un fuego quede en un pequeño susto o pueda convertirse en una amenaza real puede depender de tener al alcance los puntos de suministro de agua necesarios. Por eso hemos instalado 20 hidrantes nuevos en las urbanizaciones, reforzando la red en cantidad y en calidad."
Esta iniciativa se enmarca en el Plan Director de Hidrantes y el plan de inversiones bianual del Ayuntamiento. La mejora de la seguridad de las urbanizaciones, la protección de personas y bienes, y la preservación de los espacios naturales son objetivos clave.
La incorporación de estos nuevos equipos amplía la cobertura territorial del sistema de protección contra incendios, reforzando la preparación del municipio ante un riesgo que requiere inversiones constantes, especialmente durante los meses de calor.




