La ciudad ha logrado reducir en 77 el número de inmuebles en esta situación, pasando de los 1.427 contabilizados a finales de 2024 a la cifra actual. Esta tendencia a la baja se atribuye al incremento de la eficacia policial. Durante el último año, la Policía Municipal y los Mossos d'Esquadra han logrado abortar 220 ocupaciones 'en caliente', una cifra récord.
“"Ocupar en esta ciudad no tenía consecuencias, había impunidad y eso generaba un efecto llamada."
La alcaldesa Marta Farrés ha vinculado estos datos a la política de 'tolerancia cero' contra las ocupaciones conflictivas. Actualmente, el consistorio tiene detectados unos 60 puntos especialmente problemáticos donde se está instando a los propietarios, mayoritariamente grandes tenedores, a presentar denuncias.




