La Feria Medieval de Can Boada promete un fin de semana lleno de actividades para todos los públicos, transportando a los asistentes a una época pasada. El evento, que alcanza su tercera edición, busca no solo dinamizar el comercio local sino también fortalecer el tejido social del barrio.
El teniente de alcalde y concejal de Comercio y Mercados, Xavier Cardona, ha destacado la importancia de estos eventos que van más allá de la actividad comercial, ya que "refuerzan el tejido social, crean vínculos y ayudan a construir la identidad de barrio".
Por su parte, Marta Bueno, presidenta de los comerciantes del barrio, ha subrayado la ilusión depositada en la feria, poniendo un énfasis especial en los niños. "Hemos preparado una feria para disfrutar en familia, para que los niños y niñas puedan estar en la calle, puedan dejar las pantallas y los móviles y jueguen en la calle", ha declarado.
Las actividades se concentrarán principalmente en la plaça de Lluís Companys, donde se ubicarán puestos de artesanos, espectáculos medievales y un bingo con premios como un jamón o entradas de teatro. En la plaça Agustí Bartra, se llevarán a cabo talleres infantiles, como los de figuras de yeso, y juegos en la calle organizados por la asociación Nou Tocajoc.
Este año, la feria incorpora novedades como un espectáculo de magia a cargo del Mag Joel y un photocall temático donde los asistentes podrán lucir vestidos y armaduras medievales. Además, habrá food trucks con una amplia oferta gastronómica y visitas guiadas a la ermita de Can Boada.
Para ayudar a financiar el evento, la Associació de Comerç Can Boada-Ponent pondrá a la venta una bolsa conmemorativa por 7 euros en todos los comercios del barrio. "Necesitamos que todos pongamos nuestro granito de arena", ha pedido Marta Bueno, "Si entre todos compramos la bolsa, podemos seguir haciendo cosas para animar el barrio".




