La intervención ha logrado asegurar 35 metros de túnel a siete metros de profundidad. Los trabajos han cubierto el área desde el número 9 de la calle Sant Gaietà hasta el número 2 de la calle Mare de Déu dels Àngels, donde la bóveda presentaba riesgos de colapso.
“"Presentaba un peligro grave para las personas y los bienes situados encima."
La siguiente fase requiere la apertura de un pozo de registro bajo el Museo de la Ciencia. Esta infraestructura permitirá el acceso de operarios y materiales para continuar con la rehabilitación del colector en las zonas colindantes que aún presentan deficiencias.




