El objetivo principal es eliminar las trabas que dificultaban la implantación de servicios asistenciales en ciertas zonas de la ciudad. La nueva regulación permitirá que edificios industriales en desuso puedan transformarse en centros de salud, contribuyendo así a la regeneración urbana y económica de Terrassa.
“"Se quiere adaptar el planeamiento a la realidad económica actual."
En el ámbito funerario, la normativa establece que estos servicios solo podrán instalarse en zonas industriales aisladas. Se exigirá una distancia mínima de 150 metros de las zonas residenciales y comerciales, que aumentará a 200 metros si la instalación cuenta con hornos crematorios.
La modificación también clarifica el uso de nuevas actividades como las electrolineras, centros terapéuticos y logística, además de integrar los mapas de riesgo químico e inundabilidad en el planeamiento vigente.




