Los datos recogidos por Josep Maria Gibert confirman una excepcionalidad que no se veía desde hace 54 años. Con una media habitual de 121 litros, este trimestre ha duplicado las expectativas, siendo el periodo más húmedo desde 1972.
“"Este invierno ha sido el más lluvioso desde el año 1972. Esto implica que el 69% de la población actual de Terrassa no había vivido nunca un invierno tan pasado por agua."
La causa principal se encuentra en una anomalía del vórtice polar, que ha desplazado los frentes atlánticos hacia la Península Ibérica, provocando temporales de levante con fuertes lluvias y viento en Catalunya.




