El cambio de tiempo repentino sorprendió a decenas de personas, que tuvieron que buscar refugio rápidamente. En cuestión de minutos, las calles pasaron del bochorno a una auténtica tormenta de verano, aunque la situación se calmó poco después.
Entre las 14:00 y las 19:30 horas, el cuerpo de rescate registró un total de 94 llamadas en todo el territorio catalán. La Región Metropolitana Norte fue la más afectada, con 40 avisos provenientes del Vallès Occidental. El resto de incidencias se repartieron entre otras regiones de emergencias.
El Meteocat había emitido avisos por tiempo violento en varias comarcas, incluyendo el Vallès Occidental, el Bages y el Moianès. La mayoría de los servicios de Bomberos consistieron en la retirada de ramas de árboles y objetos caídos, así como tareas de saneamiento y atención a acumulaciones de agua.
El teléfono de emergencias 112 recibió 109 avisos relacionados con las lluvias, concentrándose la mayoría en la demarcación de Barcelona (99 llamadas). El Vallès Occidental lideró con 57 alertas, seguido del Bages (14) y el Vallès Oriental (10). Los municipios con más llamadas fueron Sabadell (17), Sant Quirze del Vallès (14), Terrassa (10) y Sant Cugat del Vallès (8).




