El director del SCT, Ramon Lamiel, ha lamentado este "balance negativo" y ha calificado la situación de "muy triste, trágico y dramático". Lamiel ha señalado que las motos son el tipo de vehículo que más preocupa, y ha reclamado un "retorno prudente" para los aproximadamente 300.000 coches que se espera que regresen a la conurbación de Barcelona este lunes.
Lamiel ha pedido a los conductores que respeten la distancia de seguridad y que se aseguren de que los vehículos estén "en perfecto estado" para evitar accidentes y averías que puedan congestionar las vías. Ha admitido que están "tocados" por la siniestralidad reciente, especialmente en lo que respecta a las motos, que representan veinte de las 49 víctimas mortales en las carreteras catalanas este año. Aun así, la cifra de fallecidos en motocicleta es uno menos que el año pasado a estas fechas.
Por parte de los Mossos d'Esquadra, la inspectora Vanessa Bohé ha indicado que los accidentes de moto suelen estar "dispersos en el territorio". Durante la Segunda Pascua se han realizado unos 800 controles, de los cuales 74 han sido específicos para motoristas. Desde principios de año, se han llevado a cabo unos 2.000 controles generales.
La operación retorno se espera que se concentre en la AP-7, donde se han habilitado carriles adicionales. Tráfico prevé que esta medida pueda "perjudicar" el tráfico en sentido norte debido a la mezcla de vehículos festivos y laborales. Los tramos con mayor movilidad prevista para este lunes incluyen diversas zonas de la AP-7, la C-31, la C-65, la C-33, la C-58, la N-340 y la N-II.




