El colectivo reclama la bajada de los alquileres, un salario mínimo de 1.600 euros y la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales. Esta iniciativa se enmarca en la huelga general convocada para el 11 de noviembre, que busca poner el foco en el deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora y exigir medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna, salarios suficientes y la defensa de los servicios públicos.
El manifiesto denuncia que, a pesar del crecimiento económico y los beneficios empresariales récord, una parte importante de la población sufre salarios insuficientes, precariedad laboral y dificultades para acceder a una vivienda. También alerta del desmantelamiento de los servicios públicos, especialmente en sanidad y educación, debido a la infrafinanciación y la precarización.
Ante esta situación, el comité defiende la organización colectiva y la movilización como herramientas imprescindibles para conseguir mejoras. Recuerdan las movilizaciones recientes de la comunidad educativa, el campesinado y los movimientos por el derecho a la vivienda como ejemplos de la capacidad de la lucha colectiva.
Entre los puntos que exigen se encuentran la bajada de los precios del alquiler, la prohibición de desahucios sin alternativa, la expropiación de viviendas a bancos, la construcción de un parque público de vivienda, el reconocimiento de los derechos sindicales, el aumento del SMI, la reducción de la jornada laboral, el incremento de los salarios y la defensa de todos los servicios públicos.
La próxima asamblea en Ripollet tendrá lugar el 28 de octubre en la plaza de Joan Abad, a las 19 h.




