Los trenes han vuelto a circular tras dos días de parón provocado por el accidente mortal en Gelida. La interrupción se levantó una vez que los maquinistas obtuvieron garantías de seguridad, llegando a un acuerdo con el Govern, Renfe y Adif el jueves. Durante la noche, se completaron las comprobaciones de seguridad de la infraestructura en toda la red con equipos conjuntos.
“"El objetivo es que Rodalies funcione con la mayor normalidad posible y se estaba trabajando para que las incidencias sean mínimas."
A pesar de la reanudación, algunas líneas registran demoras que pueden superar los 30 minutos de media. Sin embargo, la línea R8, que pasa por Rubí, opera con normalidad. El portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, ya había advertido el jueves por la noche que no se descartaban incidencias puntuales.
Para minimizar el impacto, la Generalitat ha añadido 100 autobuses más a los transportes alternativos, con refuerzos en comarcas como el Barcelonès, el Baix Llobregat, el Maresme, el Vallès Oriental y Occidental. Los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) también mantienen sus refuerzos, tras un incremento significativo de usuarios el jueves.




