La Generalitat de Catalunya ha exigido al Ayuntamiento de Rubí ampliar los espacios donde se pueden instalar plantas fotovoltaicas y baterías, modificando así la propuesta inicial del Plan General de Ordenación Urbana (PGO) municipal. Esta nueva versión, que se debatirá en el Pleno de octubre, busca dar cumplimiento a las prescripciones de la Comisión Territorial de Urbanismo catalana, a pesar de que el objetivo inicial del consistorio era proteger al máximo el suelo no urbanizable.
La propuesta original del Ayuntamiento, aprobada inicialmente en junio de 2025, era más restrictiva para evitar la ocupación de suelo natural y agrícola. Sin embargo, la Generalitat ha condicionado la aprobación definitiva a diversas modificaciones, como permitir plantas fotovoltaicas en suelo de protección preventiva óptimo, autorizar instalaciones de baterías en suelo no urbanizable cercano a subestaciones eléctricas y eliminar el límite general de ocupación en suelo urbano industrial.
El gobierno municipal considera que no aprobar esta modificación ahora expondría el territorio a una mayor proliferación descontrolada de estas infraestructuras, ante la creciente presión de empresas interesadas. La nueva regulación busca establecer criterios claros y limitar la dispersión, priorizando las cubiertas industriales y los espacios ya transformados.
La Generalitat también exige que las instalaciones de baterías se puedan admitir en suelo no urbanizable cercano a las subestaciones eléctricas. El Ayuntamiento propone concentrar estas infraestructuras en el entorno de equipamientos eléctricos existentes para aprovechar las conexiones y limitar la necesidad de nuevas líneas. No obstante, la admisión urbanística no supone una autorización automática, y los proyectos deberán cumplir todas las normativas aplicables.




